
Para poder comprender las distintas enfermedades del campo de la oftalmología es imprescindible primero tener, al menos, un conocimiento ligero de la anatomía y funcionamiento de las distintas estructuras que conforman el ojo.
Algunas estructuras externas de los ojos se pueden ver con facilidad, de manera que podemos empezar a reconocerlas simplemente con mirarnos a los ojos frente a un espejo.
Lo primero que podemos ver son los parpados , estructuras móviles y flexibles cuyas funciones incluyen: proteger el globo ocular, proporcionar componentes esenciales a la lagrima, y mediante el parpadeo, distribuyen la lagrima sobre la superficie ocular para evitar su desecación, así mismo, el parpadeo bombea la secreción lagrimal para eliminarla a través del conducto naso lagrimal, cuyo orificio de entrada se ubica en el borde del parpado, cerca del ángulo interno del ojo. También, en el margen palpebral, se ubican las pestañas , cuya función, junto con los parpados, consiste en proteger la superficie ocular de sustancias extrañas.
La esclerótica es una capa fibrosa que forma “la parte blanca del ojo” y tiene una función de protección, confiriéndole la resistencia y elasticidad necesaria para soportar la presión intraocular y evitar que se deforme. Esta recubierta por una mucosa transparente, llamada conjuntiva , que contiene vasos sanguíneos que llevan sangre al ojo y que normalmente se ven como unas líneas rosadas sobre la superficie blanca, pero que en ocasiones, estos vasos sanguíneos aumentan en numero y tamaño y le dan el color rojizo que caracteriza al ojo cuando, por ejemplo, tenemos una conjuntivitis.
El iris es la parte coloreada del ojo, que según la persona puede ser marrón, azul o verde. En su porción central se encuentra la pupila , que no es más que un agujero que permite la entrada de luz a la parte posterior del ojo, y cuyo tamaño esta determinado por los músculos que forman el iris, los cuales se contraen y relajan para regular la cantidad de luz que entra al ojo. Para ver este mecanismo en funcionamiento, basta con acercar una luz a los ojos y se vera como las pupilas se achican, luego, cuando la luz se aleja, las pupilas se vuelven a agrandar.
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